Normas editoriales
ORBE no produce periodismo: lo selecciona, lo agrupa y lo sitúa. Estas son las reglas que se aplica a sí mismo.
Atribución
Todo titular aparece con el nombre del medio que lo publicó y enlaza a su página original. Nunca se presenta trabajo ajeno como propio, ni se omite la autoría, ni se muestra un titular sin indicar de dónde viene.
Integridad del titular
Los titulares se muestran tal y como los publica el medio. No se reescriben para hacerlos más llamativos ni se recortan para cambiar su sentido. La única modificación es quitar el nombre del propio diario cuando viene pegado al final, porque ya se muestra aparte.
No reescritura
ORBE no genera versiones automáticas de noticias ajenas. No hay resúmenes de inteligencia artificial sustituyendo al artículo, ni traducciones automáticas presentadas como contenido propio. Lo que ORBE añade —la selección, el recuento de temas, la comparación entre medios— es cálculo sobre datos públicos, y se explica en metodología.
Independencia
Ningún medio paga por aparecer ni puede pagar por aparecer. El orden en que se muestran no se vende. ORBE no tiene acuerdos comerciales con los diarios que lista.
Sin veredictos sin pruebas
ORBE no etiqueta noticias como «falsas» o «verdaderas». Puede mostrar cuántos medios coinciden en un tema y cuáles lo cubren en solitario, pero eso es un recuento de cobertura, no un juicio sobre la verdad. Que un hecho aparezca en un solo diario no lo hace falso, ni aparecer en diez lo hace cierto.
Publicidad
Si en el futuro hay publicidad, se aplicarán estas reglas: nunca dentro del globo ni encima de los controles; nunca con formato que imite una noticia; siempre separada visualmente del contenido editorial; y nunca en pantallas que sean pura navegación o simples listas de titulares ajenos.
Errores
Los errores se corrigen y se registran. El procedimiento está en correcciones.